TRATAMIENTO

Reducción de pecho

La reducción mamaria es una intervención bastante más compleja que el aumento de pecho, y se trata de una operación puramente estética, en el 95% de los casos, ya que no está asociada a ningún tipo de enfermedad. Muchas mujeres están descontentas con el tamaño excesivo de su pecho, que aparte de ser antiestético y envejecer mucho antes y de peor forma que un pecho normal, les produce muchas incomodidades en su rutina habitual, como puede ser a la hora de realizar actividad física deportiva, a la hora de lucir determinada ropa o incluso en sus relaciones sexuales.

La hipertrofia mamaria, afecta de forma importante tanto a nivel psicológico como físico a muchas mujeres.  El tamaño normal de una mama femenina en términos generales es el que no exceda de 400 gramos. En cada una de las mamas, según el volumen extraído, se puede clasificar en diferentes niveles,  siendo considerada una hipertrofia mamaria grande cuando se reducen entre 700 y 1200 gramos y una gigantomastia en los casos en que el volumen reducido es superior a 1200 gramos. En un cierto porcentaje de casos, básicamente en las gigantomastias, a causa de tener un pecho excesivamente grande las mujeres, pueden presentar algunos problemas asociados por el exceso de peso. En estos casos pueden referir dolores de espalda y cuello, irritaciones de la piel debajo de la mama e incluso en casos extremos problemas respiratorios.

Normalmente la gran mayoría de mujeres con mamas grandes pueden ser candidatas a una reducción mamaria,  ahora bien en mujeres con antecedentes de mamografías con cualquier tipo de alteración como bultos u otro tipo de masas no diagnosticadas, así como mujeres muy obesas, con trastorno de la coagulación o que están en la actualidad con lactancia materna, sería contraindicada esta cirugía. En el caso de mujeres con trastornos cardiacos o circulatorios severos tampoco está recomendada la reducción mamaria.

Para realizarse una mamoplastia de reducción, hay que acudir a cirujanos plásticos debidamente formados y experimentados, ya que se trata de una intervención quirúrgica complicada. No se trata de una cirugía reciente, y aunque existen diferentes vertientes acerca del origen de la misma, la mayoría atribuyen a el inglés William Durston la primera reducción mamaria en 1669. La evolución de esta cirugía, ha sido notable, y con los grandes avances de la anestesia producidos durante el siglo XX a partir de 1960 es cuando aparecieron las primeras técnicas basadas en el respeto a la unidad cutáneo glandular que supusieron un gran avance en este tipo de cirugía.

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¿Qué es una reducción mamaria?

 

La intervención de reducción mamaria consiste en reducir el tamaño mamario teniendo que posteriormente reconstruir la mama con el volumen remanente para  dejar la mama redondeada y en una posición adecuada. El objetivo es obtener un resultado estético, equilibrado y simétrico. El volumen excesivo de las mamas produce una distensión en la piel, que no es capaz de sostener el peso de la mama. Como consecuencia de esto, la mama tiende a caerse, y se acumula todo el volumen mamario en los cuadrantes inferiores, quedando vacíos los cuadrantes superiores.

Existen diferentes técnicas para realizar una reducción mamaria. Según consideremos la cicatriz resultante o el pedículo o conexión que va a unir al complejo areola-pezón, al resto de la mama, para mantener la irrigación sanguínea. en el primer caso podremos diferenciar entre las que usan una cicatriz vertical o una en t invertida, y en el segundo las que se realizan con pedículo superior, central o inferior. Una vez que se ha realizado todo esto, los cirujanos plásticos a través de estas incisiones, procedemos a ajustar la piel de la nueva mamá, retirando el exceso de piel, grasa y tejido mamario y centralizando el complejo areola-pezón  en la nueva posición que debe ocupar, diferente de la que tenía en la mama que hemos reducido. En algunos casos concretos se puede asociar una liposucción para vaciar la mama de grasa antes de resecar el tejido mamario, con la idea de dejar cicatrices de menor extensión o completar la reducción. en mamas muy grasas con piel elástica algunos cirujanos contemplan realizar la reducción solo con liposucción.

Por lo tanto tres son los pasos a seguir por el cirujano plástico a la hora de realizar una reducción  mamaria :

  • Primero realizar de forma correcta, rigurosa las incisiones correspondientes, una alrededor de la areola, otra vertical por debajo de esta y otra horizontal a nivel del surco.
  • Luego se procede a retirar el exceso de grasa y piel para de esta forma conseguir una reducción del tamaño.
  • En tercer lugar se debe proceder a remodelar el seno  colocándolo en una posición adecuada para lo que es fundamental reposicionar el conjunto pezón-areola en su nueva posición en la mama.
  • Por último se busca la simetrización de ambas mamas.

 

En los casos de reducciones grandes o gigantomastias, las cicatrices serán mayores a nivel horizontal ya que hay que resecar una mayor cantidad de piel, y se puede llegar a  perder la sensación en el complejo areola pezón aunque habitualmente en forma parcial y transitoria. esto se cumple más en los casos en los que dado el gran tamaño de la mama, necesitamos hacer un injerto libre del complejo areola.

En una reducción mamaria, en la inmensa mayoría de se realiza también una disminución del tamaño de la areola, para adecuarla mejor al nuevo cono mamario. Para realizar una reducción mamaria es aconsejable esperar hasta que la mama de la mujer esté completamente desarrollada, por lo que la mayoría de edad es una buena orientación a partir de la cual se debería plantear este tipo de cirugías, siempre existiendo casos muy puntuales y excepcionales en los que, por motivos médicos se podría realizar antes de esta edad.

Antes de abordar la técnica escogida en una reducción mamaria, los cirujanos plásticos debemos de evaluar el tamaño de la mama de la paciente respecto a su anatomía general, su forma y el estado de su piel. La reducción mamaria siempre se realizará en el quirófano de un Hospital, y tiene una duración aproximada de entre 3 y 4 horas dependiendo del volumen a resecar. Siempre se realiza con anestesia general. Las pacientes, pueden quedarse durante la primera noche en el Hospital, aunque lo habitual es que se vayan ese mismo día ya que las molestias postoperatorias son mínimas.

¿Cómo es la recuperación de una reducción mamaria?

 

Tras una mamoplastia de reducción colocamos drenajes que drenan al vendaje que se coloca una vez finalizada la intervención, y que es necesario mantener en posición durante tres días. a partir de entonces se coloca un sujetador de presoterapia que la paciente deberá llevar 24h, sin quitarselo para nada nada más que para ducharse. Se realizan curas postquirúrgicas con una frecuencia mayor durante las dos primeras semanas, y se van espaciando transcurridas estas. los puntos son reabsorbibles en su gran mayoría con lo que no hay que retirarlos, salvo los colocados alrededor de la areola, los cuales se retiran en una semana.

No se trata de una cirugía dolorosa en absoluto, todo lo contrario Y las pacientes se recuperan de una forma asombrosamente rápida. Aun así se pauta la analgesia necesaria, para reducir las molestias y la antibioterapia profiláctica para disminuir el riesgo de infección tras la cirugía. Durante los primeros días, las mamas pueden estar muy inflamadas, estando especialmente sensibles e incluso con pequeños hematomas. En nuestra Clínica disponemos de una Unidad de fisioterapia postoperatoria, con personal especializado, y cuando sea prescrito, las pacientes serán remitidas a esta unidad, activandose los protocolos específicos para pacientes operadas de reducción mamaria.
La fisioterapia ayuda a la desinflamación de los tejidos, a evitar hematomas y posibles complicaciones post operatorias, así como a reducir los procesos postoperatorios y a hacerlos más fáciles y cómodos para la paciente.

Deberás evitar masajearte el pecho durante los meses posteriores, así como llevar sujetadores con aros o rellenos una vez que dejes de llevar el sujetador postoperatorio, que suele ser al mes siguiente. La actividad física, el ejercicio y el deporte, al igual que en el resto de cirugías mamarias deberán de restringirse durante 1 mes después de la cirugía y esperar que la mama se recupere. En ocasiones, la reducción mamaria se puede combinar con otras cirugías de contorno corporal como puedan ser liposucciones o abdominoplastias.

¿Cuánto cuesta una reducción de pecho?

 

En este tipo de cirugía de mama el factor fundamental son las manos del cirujano. A diferencia de otras cirugías mamarias como puede ser la mamoplastia de aumento, los resultados pueden ser más DIFÍciles de obtener, dado que el cirujano dispone en las primeras, de medios como las prótesis mamarias que le ayudan a la hora de conseguir sus objetivos. En el caso de una reducción mamaria, el trabajo es más artístico, por lo que será necesario un buen cirujano plástico, con pericia, formación y experiencia suficiente para realizar esta cirugía de mama y conseguir unos buenos resultados.

Las cicatrices en este caso son fundamentales. Un buen resultado en una mamoplastia de reducción no puede ser un resultado con grandes cicatrices. En nuestra Clínica contamos con una Unidad de Medicina estética, que se ocupará de cuidar y tratar de forma específica las cicatrices, con Protocolos preestablecidos y tecnología médica específica, en todos aquellos casos en que sea necesario.

Los honorarios de los cirujanos plásticos son variables, en función básicamente de su prestigio y experiencia. por lo tanto en una reducción mamaria podrán existir fluctuaciones de precio según el cirujano plástico escogido, además claro está, de por la complejidad del caso. Hay que tener especial cuidado en la elección del Hospital y por supuesto confirmar que el tipo de anestesia es general, ya que al tratarse de una cirugía larga, este último punto es muy importante para lograr el máximo bienestar del paciente.

Otro factor a incluir en el precio con los test preoperatorios y el sujetador específico que se deberá llevar tras la reducción mamaria. Normalmente los presupuestos de una reducción mamaria no incluyen ambos aspectos. Las pruebas preoperatorias necesarias, pueden estar cubiertas por las sociedades médicas privadas que muchos pacientes tienen, otros consiguen parte o la totalidad en la seguridad social dependiendo de la disposición de su médico de cabecera, y la última alternativa es pagarlas directamente, y realizarlas todas conjuntamente en un día en cualquier centro médico u hospital que escoja el paciente, ya que simplemente con una prescripción por nuestra parte, se las puede realizar.
No es necesario que se realicen las pruebas preoperatorias en el mismo hospital donde se vayan a operar.

El coste total aproximado de el preoperatorio completo necesario para una reducción mamaria es de alrededor de 250 euros, dependiendo bastante del centro médico donde se realice y de si se realizan una mamografía o una ecografía de mama, siendo esta última bastante más económica. El preoperatorio necesario en una reducción mamaria, al igual que en cualquiera de las cirugías de mama está compuesto por :

  • Analitica completa mas pruebas de coagulación.
  • Electrocardiograma.
  • Ecografía de mama o mamografía, según la edad de la paciente.
  • Radiografia de torax (solamente en pacientes fumadoras o ex fumadoras).

Los sujetadores post quirúrgicos, no son una prenda cara, pudiendo obtenerse a partir de 50 Euros, en casas especializadas. En nuestra Clínica facilitamos todas estas prendas post quirúrgicas a nuestros pacientes, ofreciéndoles la opción de no tener que desplazarse al centro de Madrid para adquirirlas.

Resultados de una reducción de pecho

 

El primer síntoma que refieren las pacientes tras una reducción mamaria, es la disminución significativa del dolor de espalda, tanto en su parte superior, como en los hombros  y el cuello. Este síntoma es inmediato, y al día siguiente de la cirugía, ya las pacientes sienten el gran alivio que supone, reducir su mama, con la consiguiente disminución de peso que conlleva. Tras una reducción mamaria, es muy importante la reeducación postural de las pacientes. En la mayoría de los casos, antes de la reducción, debido al excesivo peso de sus mamas, las pacientes vienen con muy malos hábitos posturales, un tanto encogidas y echadas hacia delante.

para ellas supone un gran alivio, cuando son conscientes de esto, modificar dichos hábitos, y eliminar todas las molestias asociados a éstos. La sensación de alivio,  Y de esbeltez en la figura, es la primera sensación que las pacientes refieren. Es lógico que tras una reducción de mamas, las pacientes aparenten estar más delgadas y tener una complexión más fina y elegante.

Las cicatrices en este tipo de cirugía,, resultan de la resección de los tejidos sobrantes, y aunque van a mejorar ostensiblemente a medida que pasa el tiempo, las pacientes tienen que ser conscientes de que nunca van a desaparecer, y deberán valorar si prefieren seguir con unas mamas grandes y caidas, o una mama de un tamaño normal, colocada en su sitio, pero con alguna cicatriz visible.

Antes

Después

Tratamientos alternativos a la reducción mamaria

 

Una alternativa a la reducción mamaria es la reducción mediante liposucción. Esta alternativa tiene ventajas e inconvenientes. Por un lado la gran ventaja es que no se realizarán cicatrices apenas, ya que la liposucción se realiza mediante pequeñas micro incisiones que prácticamente desaparecen con el tiempo. Otra ventaja es que es una cirugía mucho menos traumática y agresiva, siendo la recuperación mucho más rápida

Ahora bien, solamente servirá en pequeñas reducciones en mamas de componente predominantemente graso, no siendo de utilidad en los casos de descolgamiento mamario o de flacidez mamaria.

http://liposucciones.org.es/pechos

https://liposuccion-laser.com/tratamientos-alternativos/

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