TRATAMIENTO

Reducción de pecho: precio, antes y después

La cirugía de reducción mamaria es una intervención bastante más compleja que el aumento de pecho, y se trata de una intervención puramente estética ya que en el 95% de los casos no está asociada a ninguna enfermedad. El antes y después de la mamoplastia de reducción no solo se observa a simple vista, sino también lo nota la salud de la persona. Muchas mujeres están descontentas con el tamaño excesivo de su pecho, que además de ser antiestético y envejecer mucho antes y de peor forma que un pecho normal, les produce numerosas incomodidades en su rutina habitual, como puede ser a la hora de realizar actividad física deportiva, de lucir determinada ropa o incluso en sus relaciones sexuales.

La hipertrofia mamaria afecta de forma importante tanto a nivel psicológico como físico a bastantes mujeres. El tamaño normal de una mama femenina en términos generales es el que no exceda de 400 gramos, siendo candidatas ideales a esta cirugía plástica todas aquellas que superen esta cifra. Cada una de las mamas, según el volumen extraído, se puede clasificar en diferentes niveles, siendo considerada una hipertrofia mamaria grande cuando se reducen entre 700 y 1200 gramos, y una gigantomastia en los casos en que el volumen reducido es superior a 1200 gramos. En estas ocasiones las pacientes refieren dolores de espalda y cuello, irritaciones del tejido mamario y piel debajo de la mama, e incluso problemas respiratorios.

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¿Qué es una reducción de pecho o reducción de busto?

 

La intervención de reducción de pecho o reducción de busto consiste en disminuir el tamaño glandular mamario, teniendo posteriormente que reconstruir los senos para dejarlos redondeados y en la posición adecuada. El principal objetivo a la hora de quitarse pecho es obtener un resultado estético, equilibrado y simétrico. De hecho, en la reducción de pecho, su antes y después es una de las preocupaciones más comunes entre nuestros pacientes. Ellos buscan acabar con la incomodidad que les ocasionan sus senos, y también lucir unas mamas atractivas y naturales.

Existen diferentes técnicas quirúrgicas para la liposucción de pechos de mujer según consideremos la cicatriz resultante, o la conexión que va a unir al complejo areola-pezón con el resto de la mama, aunque los pasos a seguir en todos los casos son iguales. Primero se realiza pequeñas incisiones alrededor de la areola, otra vertical por debajo de esta y una más horizontal a nivel del surco. Luego se procede a retirar el exceso de grasa y tejido mamario para reducir el tamaño de las mamas. En tercer lugar, se remodela el seno colocándolo en una posición adecuada, para lo que es fundamental reposicionar el conjunto pezón-areola en su nuevo lugar. Y por último, se busca la simetrización de ambos pechos.

En la mayoría de cirugías de reducción de senos se realiza también una disminución del tamaño de la areola, de forma que se adecúe mejor a la nueva forma de las mamas. Cualquier cirugía de mama se realizará en el quirófano de un hospital, teniendo la operación de reducción de senos una duración aproximada de entre tres y cuatro horas dependiendo del volumen a resecar. Todo ello, bajo anestesia general para que la técnica sea segura. Después de la intervención, las pacientes pueden quedarse la primera noche en el centro hospitalario, aunque lo habitual es que se vayan ese mismo día ya que las complicaciones de la reducción de senos son mínimas.

¿Cómo es la recuperación de una reducción mamaria?

 

Tras una mamoplastia de reducción colocamos un vendaje alrededor de la zona intervenida, y es necesario mantenerlo durante tres días. A partir de ahí, se sustituye por un sujetador de presoterapia que la paciente deberá llevar 24 horas, quitándoselo nada más que para ducharse. Se realizan curas postquirúrgicas con una frecuencia mayor durante las dos primeras semanas, y se van espaciando transcurridas estas. Los puntos son reabsorbibles en su gran mayoría con lo que no hay que retirarlos, salvo los colocados alrededor de la areola, los cuales se extraen en una semana.

Se pueden reducir los senos sin miedo a una cirugía dolorosa, porque no lo es en absoluto, y las pacientes se recuperan de una forma asombrosamente veloz. Aun así, se pauta la analgesia necesaria para reducir las molestias en el tejido glandular, y la antibioterapia profiláctica para disminuir el riesgo de infección tras la cirugía. Durante los primeros días, las mamas pueden estar muy inflamadas e incluso suelen aparecer pequeños hematomas, no perdiéndose nada de sensibilidad en ningún instante.

En nuestra clínica estética de Madrid disponemos de una unidad de fisioterapia postoperatoria, con personal especializado y plásticos reparadores que ayudan a la desinflamación de los tejidos, evitar hematomas y posibles complicaciones que surjan, así como a reducir los procesos postoperatorios, haciéndolos más fáciles y cómodos para la paciente.

Deberás evitar masajear el pecho durante los meses posteriores, así como llevar sujetadores con aros o rellenos. Debes tener en cuenta que la reducción de pecho marca un antes y después en tu vida, de manera que debes respetar el tiempo de recuperación para que la intervención sea exitosa hasta el fin. La actividad física, el ejercicio y el deporte, al igual que en el resto de cirugías mamarias o reducción y levantamiento de senos, deberán de restringirse durante un mes mínimo después de la cirugía y esperar que la mama se recupere.

¿Cuánto cuesta una reducción de pecho?

 

El precio de una cirugía de reducción de mama en Madrid depende en su mayoría de la reputación del especialista que la realice. En este tipo de cirugía de mamas el factor fundamental son las manos del cirujano ya que requiere de un trabajo más artístico, por lo que será necesario localizar al mejor cirujano de reducción de mamas en nuestra clínica, para conseguir los grandes resultados esperados.

Otros factores a incluir en la reducción de mama y su precio total son los test preoperatorios y el sujetador específico que se deberá llevar tras la reducción mamaria. Las pruebas preoperatorias necesarias pueden estar cubiertas por las sociedades médicas privadas que muchas pacientes tienen, por lo que no es necesario que se realicen estas en el mismo hospital donde se van a operar.

El precio total aproximado del preoperatorio completo necesario para una reducción mamaria es de alrededor de 250€, dependiendo bastante del centro médico donde se realice y de las pruebas efectuadas. Por otro lado, los sujetadores postquirúrgicos no son una prenda cara, pudiendo obtenerse a partir de 50€ en casas especializadas. En nuestra clínica el cirujano plástico le facilitará a todas sus pacientes estas prendas por si no quieren desplazarse para poder adquirirlas.

Reducción de pecho: antes y después

 

La diferencia de la reducción de pecho antes y después de la intervención, es aparentemente importante. El primer síntoma que refieren las pacientes tras una reducción mamaria es la disminución significativa del dolor de espalda, tanto en su parte superior, como en los hombros y el cuello. Este síntoma es inmediato, y desde el día siguiente de la cirugía las pacientes sienten el gran alivio que les supone la reducción de senos, antes y después que se nota desde el minuto uno.

Tras la intervención es muy importante la reeducación postural de las pacientes, ya que en la mayoría vienen con muy malos hábitos posturales, un tanto encogidas y echadas hacia delante. Es lógico que después de esta cirugía las intervenidas aparenten estar más delgadas y tener una complexión más fina y elegante.

Antes

Después

Tratamientos alternativos a la reducción mamaria

 

Una alternativa a la reducción mamaria es la liposucción, aunque tiene ciertas ventajas e inconvenientes a valorar. Por un lado, la gran ventaja es que no se realizan cicatrices apenas, ya que este tratamiento se efectúa mediante pequeñas microincisiones que prácticamente desaparecen con el tiempo. Ese es el procedimiento más cercano a la reducción de pecho sin cirugía casi, posible. Otra ventaja es que se trata de una cirugía mucho menos traumática y agresiva, siendo la recuperación más rápida.

Ahora bien, solamente servirá en casos de pequeñas reducciones mamarias, no siendo de utilidad ante un descolgamiento mamario o flacidez mamaria.