¿Por qué gustan los pechos grandes?

¿Por qué gustan los pechos grandes?

No cabe duda de que el pecho para una mujer transciende más allá de la relación particular de una mujer con el resto de su cuerpo a lo largo de la historia. La sociedad ha conferido gran cantidad de simbolismos y valores al pecho de la mujer y por este motivo, el pecho se ha posicionado como motivo erótico, existiendo incluso una hipótesis evolutiva al respecto, donde  se aprecia la evidencia de la preferencia de los hombres por el pecho grande de la mujer, sintiendo una mayor atracción sexual en estos casos, motivo por el cual muchas mujeres, para sentirse mejor consigo mismas y para tener un mayor éxito social, recurren a una mamoplastia de aumento.

El sujetador: el primer método para agrandar el pecho

Otro hecho que confirma la gran preferencia de hombres y mujeres por las mamas grandes, es el gran éxito que han tenido empresas que han tratado de sacar productos que realzan la apariencia de el seno femenino, como en 1914 cuando se patento el primer sujetador con relleno o en 1948 cuando la empresa de Frederick Mellinger presento el primer push up de la historia.

Más recientemente, en 1994, llego el wonderbra disparando las ventas a nivel mundial. Los injertos para aumentar el tamaño del pecho femenino se vienen utilizando desde el año 1895.

El primer sujetador que agranda el pecho en 1963

El primer Wonderbra que fue un éxito para pechos grandes.

Hasta la época actual diferentes pruebas y procesos tuvieron lugar, pasando por el primer injerto realizado por Czerny a finales de 1800 obtenido de un tumor benigno de la espalda de una paciente, hasta una larga transición en los años siguientes, en la primera mitad del siglo XX donde se utilizaron diferentes sustancias como el marfil, el cartílago de buey, las pastillas de polietileno, esponjas de espuma de poliéster y un largo etc. hasta llegar al año 1962, donde fue la primera vez en que el aumento de mama contó con una técnica fiable de la mano de Cronin y Gerow que idearon los primeros implantes de mama, que a pesar de diferir muchísimo de lo que hoy en día utilizamos los cirujanos plásticos, ya que consistían en unas bolsas de lámina de silicona rellenas de aceite de silicona de grado médico, constituyeron un gran avance para la época.

La operación de pecho es la opción más segura

Desde un punto de vista tecnológico los implantes de mama han evolucionado muchísimo desde sus inicios, y todavía hoy en día siguen perfeccionándose y mejorando, pero su esencia sigue siendo básicamente la misma.

En la historia reciente, son muchos los bulos que corren, como los de determinadas cremas o medicinas a través de los cuales se puede conseguir un aumento de pecho. También existen dietas que se autoproclaman beneficios como el aumento de tallas de pecho si se siguen durante un tiempo.

Todo esto es completamente falso, y para conseguir un verdadero aumento mamario, la única forma posible es acudir a  un cirujano plástico y realizarse una mamoplastia de aumento. Por ello, le recomendamos siempre consultar con un especialista y profesionales que puedan asesorarle.

La mejor solución es una operación de pecho o mamoplastia y utilizar un implante mamario.

Sentirse segura con una misma. Lucir un pecho bonito en la playa.

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